Capítulo 17

Me desperté en el sofá. No pude evitar una sonrisa pese al dolor de cuerpo que sufría, me había quedado dormida viendo una peli que debería dejarme los pelos de punta y que no consiguiera dormir en semanas. Sin duda, esa película, estaba sobrevalorada. Decidí darme una ducha, a ver si con eso conseguía deshacerme de la tirantez que se había instalado en cada músculo de mi cuerpo. Conecté una radio y encontré un canal de música similar a la que escuchaba yo. Mientras me duchaba comenzó a sonar Perfect de Simple Plan. Me puse a cantarla.´Cuz we lost it all
Nothing lasts forever
I´m sorry
I can´t be perfect
Now it´s just too late and
We can´t go back
I´m sorry
I can´t be perfect
¡Cuánta razón! ¿Cómo era posible estar tan equivocada como lo había estado yo? Suspiré y salí de la ducha casi a regañadientes. La rigidez había desaparecido completamente de mis músculos y eso me alivió. Después de ponerme un chándal empecé a limpiar la casa que estaba en un estado de caos máximo. Cuando me pareció que la casa estaba suficientemente ordenada bajé a un supermercado cercano y compré comida y bebida.
Subí a casa y comencé a preparar la comida. Ese día tenía ganas de cocinar ya que me hallaba de un humor excelente. Hice ensalada, patatas cocidas y milanesa de pollo. No paré de cantar las canciones que sonaban en la radio (las conociese o no) en ningún momento. Estaba rebosante de energía. Todo parecía volver a su cauce. Mi vida empezaba a ser normal. No volvería a sufrir por Diego, nunca. Comí con calma, paladeando cada bocado que daba. Pensé que hacer esa tarde. Era un día precioso, el sol brillaba alto y radiante en el claro cielo. ¿Y si llamaba a Mike para preguntarle si le apetecía ir a dar un paseo por Central Park? No, mejor no. No quería que pensara que yo era una pesada. Quería salir pronto de casa para aprovechar cada instante de la tarde. Me cambié el chándal por unos shorts vaqueros y una camiseta negra con el dibujo de unos gatitos en la que decía:``The love is all the World need´´. En los pies me puse unas zapatillas con un estampado de fondo y negro y flores blancas.
Cogí el móvil, las llaves y la cartera y lo guardé todo en los bolsillos del pantalón. Me acerqué a la estación de metro y compré un billete para él que me llevaba más cerca de Central Park. Tuve que esperar unos 15 o 20 minutos antes de que el metro llegase a la estación. Por suerte, no había demasiada gente y encontré un asiento libre sin problemas. Durante todo el trayecto me limité a observar a la gente. Nueva York era fantástico por eso. Había tanta gente, de todas las edades, lugares, religiones… Tanta gente diferente conviviendo en un mismo lugar. Advertí que alguien me miraba. Con disimulo, busqué al dueño de esa mirada. Era un chico. Rondaría los 16 años, me miraba sin ningún disimulo. Su cara me resultó familiar aunque no supe de que. No era demasiado alto pero era musculoso, de constitución fornida. Tenía el pelo oscuro, casi negro. Sus ojos eran verdes y contrastaban con su piel, morena. Llevaba una camiseta blanca, básica que dejaba adivinar sus musculosos brazos. Llevaba unos pantalones vaqueros flojos y unas deportivas negras. Aparté la mirada. Por el rabillo del ojo advertí como el chico se levantaba de su asiento y se acercaba al mío. ¿Qué querrá? Seguro que viene al robarme, con la suerte que tengo. Mi bonito día iba a llegar a su fin. Cuando el muchacho estuvo delante de mí me obligué a levantar la vista.
-Hola-aunque hablaba inglés noté un acento extraño. ¿Italiano tal vez?
-Hola ¿qué quieres?-si me vas a robar hazlo rápido. No pude evitar que mi voz fuera fría y cortante.
-Tranquila, que solo quiero hablar, chica de la heladería-sonrió. Su sonrisa era bonita y amistosa pero no se podía comparar a la de Mike. Estaba segura de que la sonrisa de Mike podría iluminar una habitación en la que reinara la oscuridad.
-¿Cómo sabes que trabajo en una heladería?-pregunté. Aunque el chico tenía pinta de ser agradable fui incapaz de no mostrarme recelosa.
-¿No te acuerdas de mí? Paso algunas veces por la heladería para ver a Mike.-al comprobar que yo no reaccionaba continuó-Aún estuve allí el jueves. Soy Jake-me ofreció la mano para que se la estrechara. La acepté.
-Yo soy Abril.
-Ya lo sé-volvió a sonreír, esta vez enigmáticamente mientras me guiñaba un ojo, en ese momento el metro llegó a mi parada.
-Esta es mi parada. Encantada-le sonreí mientras me ponía en pie para bajarme.
-¡Abril, espera!-me detuve mientras la demás gente continuaba bajando y me giré hacia él-Yo también bajo aquí.
Lo esperé y bajamos juntos.
-¿A dónde vas?- pregunté mientras ascendíamos por las escaleras que conducían a la superficie.
Me dijo el nombre de una calle pero como no sabía donde quedaba ese lugar le pregunté si quedaba en la misma dirección que Central Park y él me dijo que una parte del camino sí.
Caminamos juntos hasta el lugar donde nuestros caminos se separaron. Intercambiamos los teléfonos y cada uno fue en una dirección. Al cabo de unos cinco o diez minutos me encontré a las puertas de Central Park. Caminé un rato y llegué a Strawberry Fields. Me detuve unos instantes a observar el monumento cubierto de flores y, a continuación, reanudé mi marcha. Era magnífico. Resultaba difícil imaginar que todavía continuara en Nueva York. Tanta vegetación en una ciudad llena de rascacielos y coches. Me senté en la hierba a tomar un poco el sol y disfrutar de tanto aire fresco y puro. Permanecí allí unas dos horas, sin hacer absolutamente nada. Después, di un paseo y me marché a la estación de metro. Cogí el tren hacia Manhattan que estaba prácticamente vacío y llegué a mi casa, donde vi una película(aunque fuera en inglés rápido y fluído algo entendí) y después cené un filete y unas patatas que me sobraran de la comida. Esa noche puse otra película y tuve cuidado de no dormirme en el sofá que, aunque por el día era muy cómodo no lo era tanto como para dormir en él. Cuando acabó la película me metí en la cama, cosa que mi cuerpo agradeció después de un día largo.

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3 Responses to Capítulo 17

  1. Solo decirte que es maravilloso lo que escribes y que no cambies esa forma en que lo haces. Un besazo cielo.

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  2. Podrias hacer que conociese a alguna chica. Entre tanta testosterona, la pobre no se va a aclarar nunca XD
    Sigue así :D

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  3. Me encanta... Ya lo he dicho antes, pero cada capítulo es mejor :)

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