Capítulo 19

A la mañana siguiente, durante el trabajo, tuvimos una visita muy especial. Era un día caluroso y la gente apenas paraba en la heladería, compraban lo que deseaban y salían a seguir su camino con energías renovadas. La heladería estaba medio vacía cuando alguien entró por la puerta. Era una chica. Bajita, delgada, rubia, de pelo largo y ligeramente ondulado. Sus ojos eran de un azul muy claro y reflejaban alegría. Rondaría los 14 años. Iba vestida a la moda de las adolescentes estadounidenses, pantalones cortos y muy ajustados con una camiseta excesivamente corta y un hombro al descubierto. Su cabello rubio estaba recogido en una trenza que reposaba sobre su hombro derecho. Llevaba un bolso enorme, estilo playero con un estampado de flores hawaianas en colores naranjas. En los pies llevaba unas sandalias de tiras en color azul turquesa. Nada más entrar esbozó una sonrisa preciosa que me resultó muy familiar. Se acercó al mostrador, lo rodeó y entró mientras se acercaba a Mike por la espalda que, todavía no se había percatado de la aparición de la joven.
-¡¡Mike!!-le gritó al lado de la oreja y, el aludido, se volvió asustado. Algunos clientes se molestaron pero la chica misteriosa no pareció prestarles atención.
-¡Rachel!-Mike parecía muy sorprendido-¿Qué estás haciendo tú aquí?
-Quería ver a mi hermanito favorito-dijo dándole un cariñoso beso en la mejilla.
-Veo que ya has vuelto de casa de Tiffany-en esos momentos advertí cuanto se parecían. En todo. Los claros ojos, el pelo rubio, solo que ella lo tenía ondulado y él liso, la sonrisa…
-Has acertado.
Mike sonrió. Se podía palpar la complicidad que había entre ambos. Debían de llevarse muy bien. Después de unos instantes de silencio Rachel volvió a tomar la palabra.
-¿No me piensas presentar a tu amiga, Mike?-dijo con un deje burlón en la voz.
Mike suspiró pero asintió:
-Rachel, Abril. Abril, Rachel. Listo, presentadas-dijo mientras ponía los ojos en blanco.
-No le hagas caso a mi hermano-se acercó a mí y en tono confidencial me susurró-Puede llegar a ser un auténtico imbécil.
-Oye te he oído-protestó Mike mientras le daba un leve empujón en el brazo.
-¡Ey! Eso ha dolido-dijo mientras se frotaba el brazo pero no logró ocultar una sonrisa.
-Lo siento, hermanita-puso cara de ángel-¿Podrás perdonarme algún día?
-Lo dudo mucho-definitivamente, esa Rachel me caía muy bien.
Un cliente se acercó al mostrador y me apresuré para ir a atenderlo. Mike y Rachel siguieron hablando pero yo no estaba prestando atención. En cuanto acabé me acerqué un poco a ellos pero no quería entrometerme en su conversación. Escuché unos retazos de lo que hablaban pero no comprendí nada:
-Oh, vamos, Mike, no seas gallina. Díselo ya-Rachel, sonreía y noté como buscaba la mirada de Mike pero él la evitó.
-No sé de que estás hablando-o realmente no lo sabía o se estaba haciendo el sueco.
-Sí lo sabes y vas a perder una oportunidad enorme. Hazme caso.
-¿A ti? Soy mayor que tú.
-¿Y eso que narices tiene que ver? Soy tu hermana y te estoy dando un consejo que deberías poner en práctica.
-Habla mi idioma por favor-noté que Mike si sabía de lo que estaban hablando.
-A veces puedes llegar a ser realmente imbécil-más que decirlo , gruñó Rachel.
Mike se percató de mi presencia y cambió de tema:
-Deberías irte ¿no?-dijo Mike impaciente.
-Tranquilo, ya me voy, Don Prisas-se acercó a mí-Encantada-nos despedimos con dos besos en las mejillas.
A Mike le dio un coscorrón cariñoso mientras le pedía que no se enfadase con ella. Él sonrió y le pidió que tuviese cuidado. Ella asintió y salió a paso rápido del local.
-Cualquier día va a volverme loco-dijo mientras volvía al trabajo.
-Tu hermana me cae bien-dije a favor de Rachel.
-No pensarías igual si llevaras casi 15 años viviendo con ella.
-Oh, vamos, si se nota que en el fondo os queréis un montón.
-Bueno, en tantos años algo de cariño si que le he cogido-dijo sonriendo.
Sacudí la cabeza, divertida.
La hora de salida llegó velozmente y por fin pude salir a disfrutar del caluroso día. Corrí a casa, preparé una ensalada rápida y busqué un bolso, una toalla y crema solar mientras me ponía un bikini y unos shorts con una camiseta. Salí pitando por la puerta para disfrutar de una tarde en la piscina.

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One Response to Capítulo 19

  1. Al final me has hecho caso y has puesto un personaje más femenino!! Jejeje espero que se hagan amigas porque Rachel parece muy simpática :D
    Sigue así y espero el siguiente ^^

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