Capítulo 7

Madrugué aunque aún faltaba bastante para que tuviera que ir a trabajar. Quería causar una buena impresión. Me duché y me vestí con unos leggins de color negro, una camiseta negra de manga corta para contrarrestar el calor de Manhattan y unas deportivas blancas. Me peiné con el cabello suelto ya que me lo había alisado. Desayuné y busqué en el armario un bolso pequeño para llevar el móvil y las llaves de casa. Tampoco olvidé guardar mi cámara porque después de trabajar decidí que iría a dar un paseo y llamaría a Diego.
Salí de casa y di un paseo corto antes de entrar a trabajar porque cuando llegué a la heladería Mc Gregor (al final descubrí que era una heladería) todavía faltaba algo más de media hora para mi turno.
Cuando entré, Mike ya se hallaba dentro. Me saludó con un hola y una sonrisa mientras me entregaba el uniforme con mi nombre que debería ponerme mientras trabajase allí. Era una camiseta de manga corta, de color rosa pálido y con mi nombre en letras negras en la esquina superior derecha. Me la puse mientras Mike me indicaba como funcionaba cada máquina y donde encontraría todo lo que necesitara durante mi jornada. En cuanto él terminó le pregunté donde podía dejar mi bolso y me indicó que tras la puerta donde él había desaparecido el día anterior en busca del contrato había unas taquillas. Me entregó una llave y guardé ahí mi bolso.
Durante mi primer día en el Mc Gregor no tuve demasiado trabajo. Un par de parejas, 2 o 3 familias y gente que acudía a la heladería sola.
Al mediodía salí de trabajar y fui a dar un paseo antes de ir a preparar la comida, cosa que siempre odié profundamente. En el fondo sabía que estaba intentando reunir el valor suficiente para llamar a Diego.
En cierto momento caminaba tan ajena a lo que me rodeaba que no me percaté de que un taxi venía a toda velocidad aunque el semáforo estaba verde. Tardé en reaccionar y en un segundo el taxi ya estaba encima de mí. Noté que unos brazos fuertes tiraban de mí hacia atrás y me apartaban velozmente de la trayectoria del taxi. Caí al suelo con fuerza pero en un primer momento no sentí nada. En esos momentos solo notaba confusión en mi mente y el mundo giraba demasiado lento como para comprender la situación. A mi alrededor la gente se arremolinaba para comprobar que me encontraba bien. Con la ayuda de mi misterioso salvador me puse en pie. Sus brazos me agarraron a la altura de la cintura. Levanté la vista y lo vi. Casi me da un infarto. Era él. Sus ojos marrones mostraban preocupación y reconocimiento. Su cabello moreno y sedoso le tapaba algo los ojos. Su rostro entero mostraba preocupación.
-¿Te encuentras bien?-su cálida voz me arrulló. Hacía tanto tiempo que no escuchaba esa voz que tanto amaba y deseaba escuchar en cada instante de mi vida.
Estaba hipnotizada por él y no conseguí musitar palabra alguna.
-¿Abril?¿Qué haces tú aquí?¿Estás bien?-las preguntas se agolpaban en su boca.
Asentí ligeramente con la cabeza para indicarle que me encontraba bien y que no estaba herida.
Diego me ayudó a salir de entre la multitud. Me condujo hacia un banco y me ayudó a sentarme. Una chica muy guapa se sentó a nuestro lado pero yo en esos momentos solo miraba a Diego. Ella era rubia, de pelo largo y rizado. Poseía unos ojazos azules y un cuerpo impresionante. Seguramente, si se hubiera presentado a Miss Mundo habría ganado.
-¿Qué haces aquí, Abril?-Diego me sacó de mi ensimismamiento con esas palabras.
-He venido a mejorar mi inglés-respondí todavía algo confusa.
-¡Qué gran noticia! Me alegro de que una buena amiga como tú también esté aquí, en Manhattan.-dijo Diego mostrándome una gran sonrisa.
-Sí, yo también-dije esbozando una débil sonrisa.
-Ah, por cierto, ésta es Alana-dijo señalando a la chica que estaba sentada en el mismo banco que nosotros.
-Encantada-la ``Miss Mundo´´ esbozó una sonrisa de anuncio de dentífrico mientras me daba dos besos. No le devolví la sonrisa.
-Ella es mi novia-dijo Diego.
Noté que mi mundo se desmoronaba. ¿Él estaba con ``esa´´? Mi viaje había sido inútil. Estando con la chica aquella de aspecto perfecto no querría nada conmigo. Contuve las lágrimas. No, no me desmoronaría delante de ellos.
-¡Oh, eso es fantástico!-fingí alegrarme por ellos aunque en verdad habían destrozado aún más mi ya roto corazón.
-¿A que sí?-Diego no pareció percatarse de lo que yo estaba sufriendo por dentro-Venga ,te acompañaremos a tu casa.
Asentí y les indiqué donde estaba mi apartamento. Permanecí la mayor parte del camino en silencio, asintiendo con la cabeza siempre que podía en vez de dando respuestas largas. En cuanto llegamos a mi portal, Diego dijo que volveríamos a vernos pronto y nos despedimos con dos besos. No se como llegué a mi apartamento pero en cuanto me di cuenta estaba dentro con las llaves en la mano y el corazón hecho añicos. Me dirigí al baño a cambiarme de ropa y vi que tenía bastante sangre en el brazo en el que me había golpeado al caer. Lo lavé y lo curé. Me puse un pijama y me metí en la cama a llorar con un terrible dolor de cuerpo y alma.

Bookmark the permalink. RSS feed for this post.

7 Responses to Capítulo 7

  1. Hola María, me agregaste en el tuenti y he de decirte que tu historia está bastante bien. No he podido leerla hasta este capítulo 7, pero en cuanto tenga tiempo lo haré.

    Pásate por mi blog si eso, me gustaría un yo te leo y tu me lees xD

    Un beso:)

    ResponderEliminar
  2. Me alegro de que´leyeras mi historia y espero que pronto leas todos los capítulos ;D

    No dudes que me pasaré por tu blog. Hoy no tengo tiempo pero mañana mismo lo haré.

    Otro ;)

    ResponderEliminar
  3. Pobre Abril :( aunque no sé por qué no me sorprende que él ya estuviera con otra, supongo que era necesario para que Mike pueda consolarla :P

    ResponderEliminar
  4. Sí puede ser pero ya lo veremos xD

    Patricia he empezado con la historia sobre Claudia y he leído los 5 primeros capítulos y me encantaron. Seguiré leyéndote mañana :D

    ResponderEliminar
  5. Que pena, ahora Abril estará destrozada por lo que le ha sucedido. Yo lloré un poco cuando me enteré, porque me metí en el libro y me sentí como ella. Pobre, espero que mejore. ;)

    ResponderEliminar
  6. ya voy por este capitulo y estoy alucinando... Abril se parece muchisimo a mi, yo no he ido a Manhattan a por la persona que queria pero seguro que lo haria... Si parece que estoy leyendo mi propia historia jajajajaj
    bueno, voy a seguir leyendo :)
    por cierto, yo tambien tengo una historia, me encantaria que la leyeras, seguro que te gusta^^
    http://ifwecouldhaveanydream.blogspot.com/2011/07/lets-go-all-way-tonight.html (ese es el primer capitulo)
    thank youuu

    ResponderEliminar
  7. hala pobrecilla... y el otro ni se da cuenta de lo que le ha dolido a Abril verle con la rubia.¬¬ Suele pasar hasta en la vida real.
    Me esta gustando muchoo! :D

    ResponderEliminar

¡Hola! Alguien que se acuerda de comentar y hacerme feliz :) ¡¡Recuerda confirmar que no eres un robot!! xD
PD: Agradeceré tu comentario mientras no sea spam.

Search

Swedish Greys - a WordPress theme from Nordic Themepark. Converted by LiteThemes.com.