Capítulo 3

Caminé con calma. Disfrutando del trayecto de la casa de Abril a la mía en la cálida noche, ya de otoño. Respiré el aire puro, pensando en cuanto había cambiado mi vida de unos meses a esa parte. Como Abril se había convertido en la persona más importante de mi vida, la persona a la que amaba. ¿Ella me querría tanto como yo a ella? No creía que eso fuera posible. Abril decía que me quería pero ¿tanto como a Diego? Esas dudas me torturaban. Me molestaba un poco el último acto que había tenido Abril hacia Diego. Aunque ella dijera que me quería, eso tenía que significar algo. ¿O no? Dejé de pensar y continué caminando. Llegué a la puerta y rebusqué en el bolsillo del pantalón intentando encontrar las llaves. Ahí estaban, en el fondo. Las saqué y abrí la puerta. Pensé en llamar el ascensor pero decidí subir a pie. Al fin y al cabo solo era un tercero. Subí corriendo. Abrí la puerta, encendí la luz y me tiré en el sofá. Me empezaba a quedar dormido cuando recordé que debía llamar a Abril. Saqué el móvil del bolsillo y marqué su número. Al primer bip me contestaron.
-Hola, Abril-dije, alegremente intentando ocultar la nota de cansancio y tristeza de mi voz.
-¡Hola, Mike! ¿Ya estás en casa?-preguntó, también alegre.
-Sí, estaba tirado en el sofá-confesé.
-Pues vete para la cama que hoy ha sido un día largo y mañana hay que madrugar-dijo, muy comprensiva.
-Sí, será lo mejor-suspiré y cerré los ojos.
-Buenas noches, guapo.
-Humm gracias por el cumplido, preciosa-musité.
-Te dejo que si no mañana no madrugamos.
-¿Te vas a dormir ya?-pregunté haciendo un esfuerzo sobrehumano por no dormirme por completo.
-No, no tengo sueño-la verdad es que se le notaba en la voz una pizca de ¿Alegría? ¿Nerviosismo? O tal vez solo fueran imaginaciones mías, estaba medio dormido-Cuelgo ya que si no…
Cortó la comunicación y yo me quedé como estaba. Tirado en el sofá, con la ropa puesta y medio dormido. Dormité un poco hasta que me levanté, me puse el primer pijama que encontré y me metí en la cama. No conseguía dormir. Me daba la impresión de que se me olvidaba algo importante. Le di vueltas y vueltas hasta que me acordé. ¡El despertador! Pegué un brinco en la cama. Me incorporé tan rápido que volví a caerme de nuevo en la cama. Esperé unos segundos, me levanté, descalzo, para ir al salón y coger mi móvil. No encendí la luz y choqué con la esquina del sofá en todo el dedo meñique. Pegué un salto. Cogí el móvil y en la oscuridad del salón, solo iluminado por el tenue resplandor azulado que le confería un aire fantasmagórico a la habitación, programé la alarma. Me planteé la posibilidad de dormir en el sofá ya que no quería darme otro golpe en la oscuridad pero decidí ir a la cama. Deposité el móvil en la mesilla y me acosté de nuevo. Quedé dormido casi al instante.

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4 Responses to Capítulo 3

  1. increible como siempre!! espero con ansia el siguiente e??
    Besususus!!!

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  2. Mee encanta! Pero tienes que contar más cosas, sensaciones, y más cercanía entre ellos :D
    Muchoos besos

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  3. Increible el texto! Pido el siguiente^^
    Pasate por mi blog, ya está el 2 capitulo de mi historia;D

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